Real Jardín Botánico de Madrid

Estamos de visita en Madrid y manda la tradición, cuidad de voy cuidad que tengo que visitar su jardín botánico, y en Madrid no iba a ser una excepción. En esta visita fugaz a la capital española de solo tres días debía ver, entre otras cosas, el máximo de jardines de la ciudad.

Debido a la zona nos encontrábamos emplazados, el más cercano era el Palacio real y sus alrededores. El Sabatini, el campo del Moro y los diferentes chalets. También el parque del Retiro con el Palacio de cristal. Cuyo lago alberga un puñado de ejemplares de Taxodium Distichum o Ciprés de los Pantanos.

Para mi sorpresa dentro del Retiro encontramos una apartado llamados los jardines de Cecilio Rodríguez, que nada tiene que envidiar al resto del parque, en él puedes encontrar una avenida llena de fuentes y plantas de múltiple colorido y algún que otro pavo real rondando la zona.

Antes de ir al jardín botánico no nos olvidamos de ir a ver el Templo de Debod, con su fascinante y maravillosa arquitectura el antiguo Egipto. Bien llegamos al Real Jardín Botánico, hay que decir que no era la mejor época para visitarlo, si quieres ver las plantas en su pleno esplendor, pero para ser Marzo nos pillo unos días de calor, lo que ayudó a poder disfrutar de todo ello sin sufrir nada de frío.
Vale empecemos por el principio, la entrada. Está en 4€ + 2€ si quieres visitar el pabellón Villanueva. Nada caro. Los Jardines Botánicos, pese al mantenimiento que lleva, nuca son caros. Luego igual una consumición te cuesta lo mismo que la entrada, pero ya sabemos cómo funciona esto. No, la verdad es que en Berlín comimos dentro del JB y no era caro.
La primera impresión que tuvimos del lugar fue… ¿Está algo pelado no?, y es que había parterres sin plantas o muy pequeñas, la cosa es que estaban replantando algunas zonas, y bueno en general, haciendo el mantenimiento. Pero fue mejorando a medida que nos adentrabamos en el parque.

Encontré un rincón de suculentas con bulbos y demás, muy bonito, me quedé embobado un
rato allí haciendo fotos, y donde no?... y seguidamente encontramos el invernadero. Y de ahí ya vagamos por el parque hasta hartarnos y poner rumbo al algún restaurante.






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